Los Hechos
En febrero de 2024, Nadia Peraza Espinoza, joven madre de 21 años, desaparece en San Pablo de Heredia. En mayo del mismo año, sus restos desmembrados son localizados dentro de una refrigeradora colocada en el jardín de una vivienda, un crimen de saña inusitada que conmocionó a la opinión pública costarricense. La autopsia y las pruebas forenses presentadas en el debate evidenciaron un nivel extremo de crueldad y sadismo: el cuerpo carecía de la zona pélvica y genital, el tronco no presentaba órganos internos y las extremidades habían sido desarticuladas minuciosamente con un objeto punzocortante de gran filo. El imputado, Jeremy Buzano Paisano (25 años, expareja de la víctima), justificó una herida profunda en su mano derecha alegando un asalto de indigentes o un accidente con varillas de construcción.




